Cuando compramos unas gafas una de las cosas en la que nos fijamos es en cómo nos sientan en la cara. Deberemos tener en cuenta dos aspectos:

  • La proporción y el equilibrio: El tamaño de la gafa tiene que estar en proporción con la cara, sacando de esa manera un mayor partido a tus rasgos.
  • El contraste: las monturas que mejor nos quedan son aquellas que contrastan suavemente con el color de nuestra piel y pelo así como la forma de nuestra cara y facciones.

Para que la elección sea más sencilla, la clave es tener en cuenta la forma de nuestra cara.

Por lo tanto, resulta muy difícil que un modelo de gafas le siente bien a todo el mundo, ya que cada rostro parecerá más atractivo con unas monturas que con otras.

Cara cuadrada:

Si tienes una cara angulosa, una frente muy ancha, una mandíbula bien definida y una barbilla tirando a  plana, tienes una cara cuadrada. Para este tipo de cara el objetivo es suavizar los rasgos. Rompe tus ángulos con unas monturas redondeadas.

Cara redonda:

Si tienes una cara redonda, te caracterizas por tener unas mejillas llenas, barbilla redondeada y poco definida, ángulos muy suaves y una proporción igualada entre largo y ancho. En tu caso unas monturas más angulares agregarías más dimensión al rostro. Las gafas rectangulares y alargadas serán las más favorecedoras ya que harán que tu cara parezca más alargada.

Cara triangular:

Las persona que tienen la cara triangular tienen  la frente mucho más ancha que los pómulos y la mandíbula, acabando en una barbilla estrecha. En este caso las monturas que te interesan son las cuadradas y gruesas. De esta forma harás que tu frente parezca pequeña y habrá un equilibio entre la parte superior e inferior del rostro.

Caras alargadas:

La cara alargada se da cuanto es mucho más larga que ancha, con una nariz larga, pómulos elevados y una frente alta. Lo ideal son unas gafas con varillas gruesas y de un color claro o decoradas. Esto, junto con unas monturas gruesas y redondeadas, ensanchará y acortará tu rostro aportándole mucho balance.

Cara ovalada:

Una cara ovalada tiene unas proporciones en perfecto balance, la barbilla es ligeramente más estrecha que la frente y los pómulos son altos. En este caso, no deberías tener problemas ya que todas las gafas te sentarán bien!.

El trabajo hecho con mimo necesita tiempo…

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